Semana 7: Una oración de Ruego

Esperando en Dios

Devocionales Semanales IASA

Serie: Esperando en Dios (Andrew Murray)

Fecha: Lunes 31/08 a Domingo 06/09 del 2015

Semana 7: “Una Oración de Ruego”.

Oración:

Antes de comenzar a leer, te invitamos a orar al Señor para que por medio de su Espíritu Santo te pueda ayudar no solo a entender su palabra sino que llevarla a  la práctica diariamente.

Pasajes Bíblicos:

A.T:        – La integridad y la rectitud me preserven, porque en ti espero. (Salmo 25:21)

NT:         – Muéstrate en todo como ejemplo de buenas obras, con pureza de doctrina, con dignidad, con palabra sana e irreprochable, a fin de que el adversario se avergüence al no tener nada malo que decir de nosotros. (Tito 2:7-8)

 Por esto, yo también me esfuerzo por conservar siempre una conciencia irreprensible delante de Dios y delante de los hombres. (Hechos 24:16)

Cita:

“Nuestra conducta es la única prueba de la sinceridad de nuestro corazón”. Charles Thomson Rees Wilson

Contenido:

Por tercera vez en este Salmo tenemos la palabra «esperar». Como antes, en el versículo 5: «En ti he esperado todo el día.» Lo mismo ahora, el creyente que suplica, dama a Dios para que recuerde que él ha estado esperando una respuesta. Es una gran cosa para un alma no sólo esperar en Dios, sino también el darse cuenta plenamente de que su espíritu y posición es la de uno que espera, que puede decir en una confianza infantil: « ¡Señor ya sabes que estoy esperando en Ti!» Será un ruego con poder en la oración, que nos dará más y más osadía en la expectativa para reclamar la promesa: « ¡El que espera en ti no será confundido!» La oración en relación con la cual se presenta aquí el ruego es de gran importancia en la vida espiritual. Si nos acercamos a Dios, debe ser con un corazón sincero. Debe haber una integridad perfecta, una sinceridad absoluta en nuestros tratos con Dios. Como leemos en el Salmo siguiente (26: 1, 11): «Júzgame, oh Jehová, porque yo en mi integridad he andado… mas yo andaré en mi integridad», debe haber una rectitud perfecta y una integridad total ante Dios, como está escrito: «Su justicia es para el recto de corazón.» El alma debe saber que no permite nada pecaminoso, nada engañoso; si ha de verse con el Altísimo y recibir su plena bendición, su corazón debe ser íntegro y totalmente entregado a su voluntad. El espíritu todo que nos anima en la espera debe ser: «En rectitud e integridad.» Tú ves que yo deseo venir a Ti, Tú sabes que yo deseo que Tú obres la rectitud y la integridad en mí; que ellas me «guarden, porque espero en Ti». Y si en nuestro primer intento sincero de vivir plenamente esperando en todo momento en Dios, empezamos a descubrir cuánto le falta a esta integridad perfecta, ésta será una de las bendiciones que el esperar debía proporcionarnos. Un alma no puede buscar la comunión íntima con Dios, o alcanzar la consciencia permanente de estar esperando en Dios todo el día, sin una entrega sincera y total a su voluntad.

«Porque en ti he esperado.» No es sólo en relación con la oración de nuestro texto, sino con cada oración que puede usarse este ruego. El usarlo será con frecuencia una gran bendición para nosotros. Por tanto estudiemos las palabras bien hasta que conozcamos su significado. Debe ser claro para nosotros lo que estamos esperando. Puede tratarse de cosas diferentes. Puede ser esperar en Dios en nuestros momentos de oración para que ocupe el lugar que le corresponde como Dios, para darnos el sentimiento de su santa presencia y proximidad. Puede ser una petición espiritual, cuya respuesta estamos esperando. Puede tratarse de nuestra vida entera, en la cual estamos buscando que Dios manifieste su poder. Puede ser el estado entero de su Iglesia y de sus santos, o alguna parte de su obra, aquello para lo que nuestros ojos se dirigen a Dios. Es bueno que averigüemos de vez en cuando cuáles son exactamente las cosas que esperamos, y cuando digamos claramente de cada una de ellas: «Espero en Ti acerca de esto», nos atreveremos a reclamar la respuesta: «Porque en Ti he esperado.» Debe sernos claro también cuál es la persona en la que esperamos. No un ídolo, un Dios del cual nosotros nos hemos hecho una imagen en nuestra concepción de lo que es. No, sino un Dios vivo, tal como realmente es en su gran gloria, su santidad infinita, su poder, sabiduría, bondad, amor y proximidad. Es ante la presencia de un dueño a quien ama que el siervo se despierta y se refuerza en él su deseo de servirle. Esperemos quietos, adorando, hasta que nos demos cuenta de lo cerca de nosotros que está y entonces digamos: «En ti he esperado.» Y luego, que quede bien claro que le estamos esperando. Que esto se halle claro en nuestra consciencia y que nos venga espontáneamente la ex-presión: «En Ti espero todo el día; espero en Ti» Esto, sin duda, implicará sacrificio y separación, un alma entregada completamente a Dios como su todo, su único gozo. Este esperar en Dios apenas ha sido reconocido como el único Cristianismo verdadero. Y a pesar de ello si es verdad que sólo Dios es bondad, gozo y amor; si es verdad que nuestra mayor bendición consiste en tener tanto de Dios como podemos; si es verdad que Cristo nos ha redimido por completo para Dios, y nos ha hecho posible el permanecer continuamente en su presencia, nada debería satisfacernos sino el respirar en esta bienaventurada atmósfera: Espero en Ti»

¡Mi alma espera sólo en Ti, oh Dios!

Aplicación:

Muchas veces, nosotros como seres humanos creemos tener el dominio y poder sobre nuestras vidas, inclusive esperando en cosas o personas, que no son Dios. Las confianzas y las esperanzas del mundo moderno están puestas sobre la base del materialismo y la racionalidad propia exacerbada a nuestra condición pecaminosa y malvada, y no sobre un objetivismo pleno en Cristo y su palabra, es por ello el caos del mundo actual y todos sus avatares. Realmente nosotros como cristianos: ¿Estamos confiando en Cristo y su palabra?, ¿Estamos confiando todos nuestros caminos, nuestro presente y futuro en las manos de Dios?, ¿Estamos obedeciendo con integridad y rectitud lo que Dios ha puesto para nosotros como su palabra para preservar una vida recta y justa?, ¿Estamos orando y rogando a Dios por nuestras almas y las de nuestras familias?, ¿Estamos realmente confiando que la palabra de Dios y su voluntad que es buena, agradable y perfecta, superior a todo lo que nos ofrece el mundo y sus designios?.

Recomendación Final: Una vez que hayas leído éste devocional te animamos a poder meditar, memorizar y aplicar los pasajes contenidos en éste.

 

Preguntas.

1. Basado en Salmos 25:21

  • Lunes 31/08: ¿En quién esperamos?, ¿Qué implica el hecho de ser personas con integridad y rectitud frente a Dios?, ¿Estoy realmente considerando el esperar en Dios como parte de mi vida, y adorándolo recta e íntegramente con todo mi ser?
  • Martes 01/09: ¿Qué debo preservar en mi persona?, ¿Qué implicancias trae para nuestra vida diaria y futura él esperar en Dios correctamente?, ¿Estoy realmente poniendo a Cristo y su palabra como únicos tesoros en mi vida?, ¿Qué actitud estoy teniendo, frente a la exigencia divina de una vida recta e integra, como reflejo de mi esperanza y fe en Dios?

 2. Basado en Tito 2:7-8

  • Miércoles 02/09: ¿Cómo debo mostrarme en todo?, ¿Qué implicancias prácticas el ejemplo de buenas obras para nuestra vida y para los no creyentes?, ¿Dónde y cómo estoy poniendo mis esfuerzos, en que mi vida sea de buen ejemplo, de pureza doctrinal, con dignidad y con sana palabra e irreprochable como reflejo de mi confianza y esperanza en Dios?
  • Jueves 03/09: ¿Cuál debe ser mi forma de doctrina?, ¿Qué significado e implicancias prácticas trae tener una doctrina pura en todo ámbito de nuestras vidas? tiene y trae las promesas bíblicas de la fe en Cristo, para los hijos de Dios? , ¿Cómo está siendo mi relación diaria con Dios y mi prójimo, a la luz de las escrituras?
  • Viernes 04/09: ¿Qué debo hacer y ser para que el adversario se avergüence y no tenga nada malo que decir contra nosotros?, ¿Estoy realmente y sinceramente no avergonzándome de lo que significa los valores éticos y morales cristianos, o sea directamente de Dios y su palabra ante conversaciones y situaciones estresantes en la vida diaria?, ¿Estoy teniendo una actitud correcta a no permitir que mis adversarios tengan denuncias contra mí, y reflejando realmente la esperanza en Dios, con la práctica de su palabra?

3. Basado en Hechos 24:16

  • Sábado 05/09: ¿Qué debemos conservar siempre?, ¿Qué significa para ti una conciencia irreprensible?, ¿Qué actitud reflejo en mi vida, en lo que respecta a una conciencia irreprensible, ante las dificultas, vicisitudes, estrés e ideas en la vida diaria? , ¿Cómo estoy delante de Dios, en lo que respecta el confiar y tener fe en él?
  • Domingo 06/09: ¿Ante quien debo conservar la conciencia irreprensible?, ¿Estas considerando el evangelio como única fuente de confianza, enseñanza y disciplina para una conciencia irreprensible?, ¿Qué implicancias trae tener una conciencia tranquila, ante Dios?

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 Pastor: Esteban Álvarez P. ealvarez@iach.cl

 Editor General: Carlos Castillo S. iasa.contactanos@gmail.com

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